lunes, 26 de mayo de 2014

V.

Luchaba por ti pensando que eras un diamante al que pulir y ahora me doy cuenta de que solo eras un pedacito de cristal, por eso te quedaste clavado en mis recuerdos y cada vez que te pienso, duele.

domingo, 18 de mayo de 2014

Mírame.

Sus ojos eran dos balas que convertían mi tristeza en la más sincera sonrisa. Sus ojos eran el mar y el cielo perdidos en una playa. Y cuando me miraba... Cuando me miraba me enamoraba un poco más aunque pensara que querer más era imposible.

viernes, 16 de mayo de 2014

¿Cuánto tiempo tiene que pasar?

Solo echo de menos la que era cuando me mirabas con ojos vidriosos y caía rendida ante ti, olvidándome de mi propia existencia, hundiéndonos en sonrisas, encajando cada hueco de nuestro cuerpo, clavándonos los huesos, jugando a nada y ganándolo todo.
Profundo y áspero era lo nuestro, tan profundo que aún te siento y tan áspero que aún me duele.
Recuerdo que nos quisimos, quizás demasiado, dimos caladas muy rápidas y nos consumimos. Ahora solo somos un cigarro mal apagado, pero ¿a quién le importa?
Y me siento como un violín al que le falta una cuerda o como una camisa con un botón menos, incompleta y rota.
Ya ni siquiera evoco recuerdos que me lleven a momentos felices porque no estoy triste, solo estoy vacía. 
Es culpa mía, que no sé olvidar.