Intentando digerir mi pena he acabado vomitando lágrimas. En esta explosión de vísceras y soledad, de naturaleza muerta, de invierno gélido, estoy pero no soy.
Mi ilusión desmedida siempre sentenciada a muerte, marchitándose como mis ganas. Mis rotos y remaches supurando derrota, queriendo abrir cicatrices que creí olvidadas. Y mi corazón, mi corazón que un día fue puro y que ahora se pudre, lamenta que cada vez que le tocó reconstruirse lo hizo con una parte menos. Ahora todo lo que queda de él es suyo. Ahora vuelvo a latir o a temblar, no lo distingo.
Intensas palabras!
ResponderEliminarComparto un post amigo:
https://quasartechsciencie.blogspot.com/2019/12/noche-de-esperanza.html?m=1
Saludos