domingo, 28 de octubre de 2018

tal vez

El agua estaba templada aunque un poco más caliente que fría y las velas desprendían olor a mora y vainilla.
Él la desnudaba lentamente mientras la música se mezclaba con el sonido que hacían al respirar. Ella le acariciaba la cara y bajaba las manos hasta su cintura para quitarle la camiseta.
Despacio, metieron sus cuerpos en el agua y se sentaron el uno frente al otro en la pequeña bañera. 
-¿Qué crees que se siente al morir? - Preguntó él.
- Supongo que nada. Si estás muerto dejas de existir por lo que no tienes emociones ni sentimientos, solo hay vacío.
- Entonces, creo que estoy muerto.- Concluyó él mientras sumergía su cabeza en el agua.




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.