viernes, 27 de diciembre de 2013

Ya no recuerdo tu voz.


Mira en lo que me he convertido. Aquí me tienes, frente a ti, ya no soy una niña.
Puede que haya cambiado y que ya no me importe lo que tú o la gente penséis de mí y que finja sonrisas que perecen. Mis ojos no son los mismos porque ya no pueden verte, están tristes, opacos, les falta el brillo que tú solías darles. Ahora me gustan el café y la ginebra. Ya no me importa despeinarme y estás cada vez más confuso y lejano en mi memoria. Ya no recuerdo tu voz.
Los momentos felices que pasamos juntos se han convertido en cuchillos dentados que rajan nuevos sueños.

Si dentro de mí aún queda algo de aquella que fui puede que quiera recordar de nuevo lo que tú me hacías sentir. Pero, soy tan distinta ahora, que prefiero seguir congelada.

A veces, me gustaría que el tiempo se hubiera parado en nuestra última despedida y tener en ese momento la certeza de que no volvería a verte. No te hubiese dejado marchar.
Porque pasa el tiempo y la vida y ya no te quiero ni a ti ni a mí.
Los sueños que tenía hace un año se han esfumado como tus promesas, como las cenizas de nuestra carbonizada complicidad.

Pero creo que te he olvidado.

Ojalá al corazón se le pudiera quitar la función de sentir.

2 comentarios:

  1. Preciosas palabras expresadas de una forma maravillosa. Una despedida siempre es triste y te deja un enorme agujero en el interior... Pensamos que cuesta de llenar vacío pero lo que no sabemos es que nos quedan esos buenos momentos, que nunca se deberían de esfumar por mucho que odias a esa persona. A pesar de que crea poco en el destino... de lo que vivimos día a día aprendemos y nos hace más fuertes, siempre. Puede que hayas cambiado y eso ha de ser siempre para bien, a no ser que no te guste esa nueva tú. Entonces analízate bien y mira que debes de hacer para volver a ser esa persona que te gusta ser, antes de autodestruirte con "malas ondas".

    - sonríe eternamente -

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  2. Gracias por tu comentario y tu consejo.
    Sí que me gusta como soy ahora porque realmente soy la misma pero me da más igual la gente y lo que piensen de mí.
    Un beso.

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