martes, 24 de enero de 2012

7.- Colapso de un vacío cualquiera.

Cuando algo a lo que te aferrabas desaparece sientes un vacío inmenso en tu corazón. Crees que siempre te sentirás así pero no, poco a poco ese hueco se va llenando, hasta que se vuelve a colapsar. Los recuerdos que te quedan son como esa piedrecita en el zapato que te molesta sí, pero no te impide seguir caminando.



No era yo misma. No era esa chica feliz, sonriente, optimista. No era sensible y enamoradiza como siempre.
Me miraba al espejo y me sentía extraña, en mi cara podía haber una triste y falsa sonrisa pero en mis ojos se podía apreciar el dolor, las noches sin dormir esperando su llamada y la falta de compañía.
Nada ni nadie me servía. ¿Amigas? Las había perdido casi todas al estar solo con Carlos. Mi culpa.
¿Familia? No sabían nada de mi vida. Mi culpa también.
La soledad se adueñaba de mí. Debía escapar de esa situación si no quería perder la cabeza...

Intenté hablar con él mil veces pero me ignoraba. Después de todo supongo que era lo que me merecía. Me sentía despreciada...
Las ganas de luchar se iban acabando y me llamaron por teléfono, después de la noticia el corazón se me paró por una milésima de segundo y pude recordar todos lo momentos que pasé con él.



4 comentarios:

  1. Este blog me gusta mucho, las historias me dan intriga! S. creo que podrias ser una excelente escritora, aunque hay que perfeccionar pero eso todos. Venga un besito! (:

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    1. Muchas gracias, espero que me sigas leyendo. Un beso

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  2. Que bonito :)
    Un saludo desde http://invisible12.blogspot.com/
    Sigue así ^^

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